jueves, 14 de noviembre de 2013

Brasil: el manejo comunitario del bosque y del cerrado en defensa de los territorios y de la soberanía alimentaria

Desde los tiempos coloniales, la historia de la posesión de la tierra en el Brasil ha estado marcada por la expulsión de indígenas, quilombolas (1) y campesinos de sus territorios, por latifundistas, incluyendo empresas. Este proceso de desterritorialización hizo que actualmente el Brasil tenga una población urbana que ronda el 85% y enfrente una de las distribuciones de tierras más desiguales del mundo. Otra consecuencia del proceso es la ruptura de los lazos de las comunidades con sus territorios y biomas. Muchas nuevas generaciones de indígenas, quilombolas o campesinos ya no pueden conocer ni llevar un modo de vida basado en la rica diversidad de plantas y animales en algunos de los principales biomas del país, como la Mata Atlántica, la Floresta Amazónica y el Cerrado (sabana brasileña).

Sin embargo, no siempre los latifundistas consiguieron romper esos lazos existentes entre las comunidades y sus territorios. ¡La resistencia y la obstinación de muchas comunidades hablaron más alto! En busca de la libertad y de revertir el cuadro de violencias y pérdidas, muchos campesinos, quilombolas e indígenas resistieron y se organizaron para luchar, con el fin de no solamente reconquistar sus territorios, sino también de mostrar que el uso y el manejo que hacen de ellos, unidos a la biodiversidad local, son algo mucho más beneficioso para esas comunidades, para las economías locales y para la naturaleza que la llamada “agricultura moderna”. Asimismo, la agricultura campesina tradicional, basada en la agroecología y usando sistemas agroforestales, es un contraste sin precedentes con las extensas pasturas, generalmente poco productivas, y los monocultivos en gran escala que usan altas cantidades de venenos y fertilizantes químicos –lo que predomina hoy en el paisaje rural del Brasil y se destina, en su gran mayoría, a la exportación. Esa agricultura llamada “moderna” causa la muerte a mucha gente por el uso intensivo de venenos, agravado con el uso de semillas transgénicas. Por otra parte, la agricultura campesina, indígena y quilombola da lugar a la soberanía alimentaria y estimula la vida en los territorios, siendo responsable del 75% de todos los alimentos consumidos por el pueblo brasileño.

WRM (2013).  Brasil: el manejo comunitario del bosque y del cerrado en defensa de los territorios y de la soberanía alimentaria. Recuperado de http://wrm.org.uy/es/articulos-del-boletin-wrm/seccion1/brasil-el-manejo-comunitario-del-bosque-y-del-cerrado-en-defensa-de-los-territorios-y-de-la-soberania-alimentaria/

Acerca del WRM (The World Rainforest Movement)

El Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM) es una organización internacional que, con su trabajo sobre los bosques y los temas relacionados con las plantaciones, contribuye a lograr que se respeten los derechos de los pueblos locales sobre sus bosques y territorios. El WRM forma parte de un movimiento mundial por el cambio social, que apunta a lograr la justicia social, el respeto de los derechos humanos y la conservación del medio ambiente. Debido al tipo de trabajo que realiza y a los nexos que establece alrededor del mundo, el WRM puede ser definido como un movimiento.

Obra para garantizar las tierras y medios de vida de los pueblos del bosque, y apoya sus esfuerzos por defender los bosques contra la extracción comercial de madera, las represas, la minería, las plantaciones, las granjas camaroneras, la colonización y otros proyectos que los amenazan, entre los cuales figuran iniciativas más recientes como REDD, que abre la posibilidad de introducir aún más los bosques en los mercados financieros y, de forma más general, el pago y comercio de servicios ambientales.

El Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales fue creado en 1986 y, al comienzo, centró sus actividades en los errores del “Plan de Acción Forestal en los Trópicos” de la FAO y el Banco Mundial, y en oponerse a los excesos del comercio de maderas tropicales y los problemas de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales.


WRM (2013). Acerca del WRM. Recuperado de http://wrm.org.uy/es/acerca-del-wrm/

¿Qué es el Desafío de Ciudades?

La mitad de la población mundial vive en ciudades; éstas generan más del 70% de las emisiones de CO2 del planeta.

El crecimiento de la población urbana debe ir acompañado de inversiones en infraestructura sostenible. El Desafío de Ciudades de La Hora del Planeta (Earth Hour City Challenge alrededor del mundo) es una iniciativa diseñada por WWF para celebrar a las ciudades que están transformándose en lugares más verdes, limpios y sustentables para vivir, inspirando a más ciudades alrededor del mundo a seguir su ejemplo.

La meta de WWF es motivar y reconocer los esfuerzos de las ciudades que lideran el desarrollo bajo en carbono. El Desafío de Ciudades de la Hora del Planeta es una competencia de un año entre ciudades. Las ciudades ganadoras son reconocidas por sus planes innovadores para la disminución de emisiones de carbono y la adaptación al cambio climático, así como por su participación en la transición mundial hacia un futuro con energía 100% renovable. 
Para mas informacion visita el siguiente enlace http://www.lahoradelplaneta.org.mx/desafiodeciudades/

¿Qué puedo hacer yo?

La acción individual y colectiva es la base para contribuir a la disminución del problema y exigir a nuestros gobernantes un mayor compromiso. Las decisiones que tomamos de manera rutinaria son claves para lograr un cambio sustancial, pero necesitan hacerse de manera consciente e informada. Aquí damos algunas ideas para tomar acción hoy.

Algunas acciones se pueden llevar a cabo a nivel individual, en el hogar y el trabajo. Otras requieren medidas por parte del gobierno, las empresas u otras organizaciones. Infórmate e involúcrate. Conoce los potenciales impactos del cambio climático en tu localidad y qué puedes hacer para reducir sus efectos en ecosistemas y personas. Sé parte de la solución.

Calcula tu huella. Conoce el impacto de tus actividades en emisiones de carbono y reduce tu huella haciendo pequeños cambios.

Muévete distinto. Camina, usa bicicleta o el transporte público para ir al trabajo. Los automóviles funcionan con combustibles fósiles. Por cada kilómetro caminado o en bicicleta puedes reducir hasta casi 1 kg de CO2.

Viaja menos. En lugar de viajar, usa tecnologías de comunicación. La aviación produce 3.5% de las emisiones globales de CO2. Un viaje redondo de una persona a Europa genera entre 1.5 y 2 toneladas de CO2.

Si tienes que viajar, compensa tus emisiones en proyectos certificados como amigables con el medio ambiente (Climate-Friendly).

Cuida la luz. La generación de electricidad es responsable de 30% de las emisiones de GEI en México. Cambia a focos ahorradores y hazte consciente de los aparatos y focos que enciendes, usando sólo los necesarios. Ahorrarás 500 gr de CO2 por cada foco que cambies, y reducir tu consumo de energía eléctrica tendrá efectos benéficos tanto en el clima como en tu bolsillo.

Recicla. Ve más allá de separar tu basura en orgánica e inorgánica. Separa la basura inorgánica en:
  1. Latas y botellas de plástico
  2. Papel y cartón
  3. Vidrio
  4. Residuos no recuperables

Usa productos reciclados. Productos hechos a base de papel, metal, vidrio y plástico reciclados usan menos energía para producirse que los artículos nuevos. Reducirás 1 kg de CO2 por cada 20 botellas de plástico que recicles. Los productos de papel reciclado disminuyen la demanda de madera del bosque.

Piensa verde. Ten plantas alrededor de tu casa y en tu azotea, e involúcrate en proyectos de reforestación con especies nativas. Un árbol puede almacenar entre 350 y 3,500 kg de CO2 durante su vida. La sombra de un árbol puede reducir la necesidad de aire acondicionado.

Mira tus llantas. Tu auto aumentará su eficiencia si sus llantas están bien infladas, usando menos gasolina. Por cada 1,000 km que manejes, podrías ahorrar 200 kg de CO2.

Controla el termostato. La calefacción y al aire acondicionado pueden usar más de la mitad de la energía en un hogar. Un control adecuado de estos sistemas tendrá buenos dividendos para el clima y tu economía.

Renueva tu mente. Invierte en tecnologías alternativas como calentadores solares, celdas fotovoltaicas y baterías recargables. A la larga, recuperarás la inversión con el ahorro en energía.

Fíjate en lo que comes. La comida que compras puede haber viajado miles de kilómetros hasta llegar a tu mesa quemando en el trayecto combustibles fósiles. Hay opciones locales que ahorran carbono y ayudan al desarrollo de las comunidades rurales. La producción de carne emite mucho más CO2 y utiliza mayores recursos naturales que los cereales y vegetales.

¡Súmate a La Hora del Planeta! el movimiento voluntario ambiental más grande del mundo, que plantea soluciones a la crisis climática global reduciendo el consumo energético e impulsando la generación y uso de energías renovables, entre otras acciones.

En 2013 participaron 152 países y territorios, que incluyen 7,001 ciudades y municipios, con un llamado a ir más allá de la hora, a través de compromisos y retos concretos de mediano y largo plazo para hacer frente al cambio climático.

En 2014 esperamos construir junto contigo, el sector privado y los gobiernos una comunidad global comprometida con la creación de un planeta más sustentable y un futuro alentador para todos.

 WWF(2013).  ¿Qué puedo hacer yo?. Recuperado de http://www.wwf.org.mx/que_hacemos/cambio_climatico/que_puedo_hacer_yo/

Proyectos sobre cambio climático

WWF trabaja en múltiples proyectos relacionados con cambio climático tanto en el ámbito federal como con varios estados de la república. En ellos se entrelazan temas relacionados con políticas públicas, agua, conservación de ecosistemas, energía, manejo forestal sustentable, turismo, mitigación, adaptación y transversalidad.


WWF(2013). Nuestros Proyectos. Recuperado de http://www.wwf.org.mx/que_hacemos/cambio_climatico/nuestros_proyectos_sobre_cambio_climatico/

Cambio Climático

Considerado el mayor reto de nuestros tiempos, el cambio climático pone en tela de juicio la forma en que los seres humanos hemos impulsado nuestro desarrollo al grado de arriesgar a todo el planeta.
A lo largo de la historia, el clima nunca ha cambiado tan rápido como en los últimos 160 años. Los estudios reflejan que estos cambios no son naturales, sino causados por la acción humana. El Reporte Stern, uno de los documentos clave sobre los costos del cambio climático, cataloga este problema como la “mayor falla del mercado”, por las omisiones en considerar los efectos negativos del desarrollo económico en la base que lo sustenta: el medio ambiente.

Los cambios en el clima se están dando por el consumo de combustibles fósiles como petróleo, carbón y gas natural. Empleamos esos recursos a diario, cada vez que cocinamos, nos bañamos, prendemos la televisión o manejamos. La quema de estos combustibles genera y libera a la atmósfera dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero (GEI), lo cual provoca que la temperatura global de nuestro planeta vaya en aumento y se modifiquen los patrones climáticos, con daños severos al medio ambiente y a nosotros mismos.

Los efectos del cambio climático ya son evidentes: aumento gradual en el nivel del mar, patrones de lluvias cambiantes, sequías prolongadas, disminución de los glaciares de montaña, derretimiento de los casquetes polares y mayor incidencia de huracanes, entre otros. Todo esto pone en riesgo la supervivencia de numerosas especies, con graves efectos para la biodiversidad, y tiene consecuencias en prácticamente todos los sectores de la economía. Por lo tanto, es necesario actuar de inmediato para limitar el incremento promedio de la temperatura global a menos de 2°C, a partir del cual los daños pueden ser irreversibles y el deterioro en nuestra calidad de vida muy significativo.

Proyectos

WWF trabaja en múltiples proyectos relacionados con cambio climático tanto en el ámbito federal como con varios estados de la república. En ellos se entrelazan temas relacionados con políticas públicas, agua, conservación de ecosistemas, energía, manejo forestal sustentable, turismo, mitigación, adaptación y transversalidad. Conoce nuestros proyectos sobre cambio climático.

¿Qué puedo hacer yo?

La acción individual y colectiva es la base para contribuir a la disminución del problema y exigir a nuestros gobernantes un mayor compromiso. Las decisiones que tomamos de manera rutinaria son claves para lograr un cambio sustancial, pero necesitan hacerse de manera consciente e informada. Aquí damos algunas ideas para tomar acción hoy.  

Retos

Dado el efecto en regiones y sectores, las soluciones para hacer frente al cambio climático no son sencillas. Por un lado, los países que más emiten gases de efecto invernadero como China, Estados Unidos, la Unión Europea, India, Rusia y Japón deben reducir su huella de carbono y sentar el ejemplo para el resto del mundo. Por otro lado, los países que casi no generan emisiones, pero que por su ubicación geográfica sufren de manera directa y constante los impactos del cambio climático (países insulares y costeros, África Subsahariana y la región de los Himalayas, por ejemplo) necesitan hacer inversiones significativas para minimizar daños. Si agregamos los intereses económicos de países productores de petróleo como Arabia Saudita, Rusia, Estados Unidos e Irán, la complejidad para resolver el problema de manera consensuada es evidente.

La Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático busca generar los mecanismos de acuerdos vinculantes (obligatorios) para atender el problema de cambio climático; sin embargo, después de 17 años aún no hay avances significativos y el único instrumento existente, el Protocolo de Kioto, está a punto de concluir sin que haya acuerdos para una segunda etapa. Así, hacer frente al cambio climático implica múltiples ámbitos: desde acciones específicas a nivel local, pasando por cambios tecnológicos, investigación científica, aplicación en políticas públicas, hasta negociaciones de alto nivel en el contexto global.

WWF(2013). Cambio Climático. Recuperado de http://www.wwf.org.mx/que_hacemos/cambio_climatico/

Estoy con los 30 #Arctic30

Sólo con la ayuda de personas como tú, lograremos liberar a nuestros compañeros encarcelados por defender nuestro planeta.
Regístrate para poder participar en el flashmob. Esta dinámica que haremos la tarde del sábado 16 de noviembre, te encantará. En varias ciudades de México y del mundo nos uniremos de forma pacífica y creativa, junto con miles de personas para exigir la libertad de los 30 detenidos por proteger el Ártico.

Para los #Arctic30 es muy importante contar con personas como tú, que están dispuestas a actuar de diversas maneras para apoyarlos: desde enviar una carta a la embajada rusa pidiendo su liberación, compartir nuestros mensajes en tus redes sociales o incluso asistiendo a los eventos de apoyo en diversos puntos del país.
Si en tu ciudad no hay evento programado, no te preocupes, hay varias formas para actuar. Si aún no has enviado tu carta a la embajada pidiendo la liberación de los #Arctic30, sólo da clic aquí para que puedas enviarla.

Greenpeace(2013). Estoy con los 30. Recuperado de http://www.greenpeace.mx/flashmob/.

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